domingo, 25 de septiembre de 2016

La hipocresía de los ataques a los laboratorios

(AZprensa, Editorial) Antes, durante y después de mi larga trayectoria profesional (más de cuatro décadas) en la industria farmacéutica, he denunciado el oscurantismo de los laboratorios farmacéuticos, su miedo a dar la cara y mantener una política de transparencia informativa. Como –salvo escasas excepciones- los laboratorios farmacéuticos no han estado por la labor, y han preferido contratar abogados (para defenderse de los ataques) en vez de buenos periodistas y comunicadores (para explicar todo lo que hacen), la consecuencia es lógica: los laboratorios son los malos de la película.

Ante la opinión pública, década tras década, los laboratorios son empresas que sólo se dedican a ganar dinero sin importarles lo más mínimo la salud de la gente; sólo buscan enfermedades (y si no las encuentran se las inventan) en donde poder vender sus medicamentos. Y si estos tienen efectos secundarios, entonces redactan con sus abogados unos prospectos que les eximan de cualquier responsabilidad (“ya se indicaba en el prospecto”, suelen argüir cuando llegan a juicio).

Pero, claro, como los laboratorios son mudos, como no hablan con la gente ni les cuentan todo lo que hacen (que también hacen cosas buenas) esa imagen negativa, de auténticos “apestados” no se la quita nadie, y no sólo eso, sino que además otros “agentes” que hay por ahí, se van de rositas y parecen los buenos de la película: me refiero a los médicos.

Todos los críticos que alzan sus voces contra los laboratorios y tildan los medicamentos de auténticos venenos, se olvidan de un detalle muy importante: los médicos son quienes recetan esos medicamentos (o sea, esos venenos). Por eso se da la paradoja que los críticos critican los “venenos” pero no critican a quienes recetan esos “venenos”. Y digo yo, ¿alguna responsabilidad tendrán los médicos? ¿o no?

Resulta que uno va  la consulta, el médico apenas si te escucha, y antes que quieras darte cuenta, ya te ha despachado con una receta de “veneno” bajo el brazo. ¿No sería más lógico que hiciera una buena exploración, que preguntara para tratar de averiguar las causas de ese mal que te lleva a la consulta y –lo más importante- que escuchara tu respuesta? (Esa es otra: muchos médicos preguntan, de forma rutinaria, como por obligación, y luego no atienden a lo que se les contesta: según algunas encuestas el médico sólo escucha al paciente durante 17 segundos, por término medio, y así ¿cómo va a poder averiguar las causas de la dolencia?).

A lo que iba, los medicamentos no son productos milagrosos que todo lo curan y nunca hacen daño. Los medicamentos tienen efectos beneficiosos sobre el organismo y otros perjudiciales; no hay ningún medicamento que no tenga efectos secundarios. La labor del médico consiste –entre otras cosas- en establecer si los posibles beneficios que se pueden obtener con ese medicamento en ese paciente en concreto, superan a los posibles riesgos, informar de esto al paciente, y que sea este último el que una vez comprendido (esta palabra es importante: “comprendido”) lo que le ha explicado el médico, tome la decisión de seguir ese tratamiento, o bien otro, o bien ninguno.

Sin embargo la situación actual, y la de todos estos años, es que el paciente acude al médico creyendo que el medicamento que le receten obrará milagros. El médico se lo quita de encima lo antes posible (tiene más pacientes de los que puede atender) con una receta de medicamentos sin apenas explicaciones sobre los mismos. Y luego pasa lo que pasa, el medicamento le sienta mal al paciente y demanda al laboratorio. ¿Qué sigue después? Pues que los medios de comunicación se hacen eco de la noticia, ponen a parir al laboratorio, los médicos tratan de escurrir el bulto, y los abogados de una y otra parte tratan de ponerse de acuerdo para pagar una indemnización más o menos aceptable.

sábado, 24 de septiembre de 2016

Decálogo de las vacunas

(AZprensa) La Asociación Española de Pediatría de Atención Primaria (AEPap) ha elaborado un “Decálogo de las Vacunas”, con el que se pretende concienciar a los padres y a los niños sobre la importancia de vacunarse para protegerse frente a virus y bacterias que pueden causar enfermedades graves. Los pediatras recuerdan que las vacunas son un derecho básico y por tanto no debe negarse o limitarse su acceso a la población en base a criterios que no sean médicos, ya que su eficacia y seguridad están suficientemente demostradas. Y que las vacunas son tan importantes como la alimentación y el ejercicio físico para mantenerse sanos, formando parte de un estilo de vida saludable.

DECÁLOGO DE LAS VACUNAS

1.- Protegen nuestra salud
Las vacunas nos protegen frente a algunos virus y bacterias que causan enfermedades graves y potencialmente mortales. Activan nuestras defensas y nos ayudan a defendernos de los microorganismos.

2.- Salvan vidas
Hoy en día, siguen muriendo niños y adultos a causa de enfermedades que se podrían prevenir con vacunas; tales como la polio, tétanos, meningitis, difteria, tosferina… Sin lugar a dudas, la vacunación y la potabilización del agua han sido las intervenciones de salud pública que más vidas han salvado a lo largo de la historia, y lo siguen haciendo.

3.- Pueden controlar y eliminar enfermedades
Con el esfuerzo coordinado entre muchos países se puede conseguir erradicarlas para siempre. Un ejemplo es la viruela que fue definitivamente erradicada en 1978, después de haber producido hasta cinco millones de muertes anuales. La polio está cercana a desaparecer y otras enfermedades (difteria, tétanos, rubeola, etc) han disminuido mucho.

4.- Previenen algunos tipos de cáncer y enfermedades degenerativas
Está demostrado que la vacuna de hepatitis B previene la cirrosis y el cáncer de hígado, y la vacuna del papiloma, el cáncer de cuello de útero. La vacuna del sarampión previene enfermedades neurodegenerativas.

5.- La vacunación no es sólo “cosa de niños”
Se debe vacunar a cualquier edad: niños, adolescentes y adultos. Tanto a población sana a lo largo de la vida como a personas que por su situación de salud pueden tener más riesgos. Y en algunas situaciones especiales (mujeres embarazadas, viajes internacionales, determinadas profesiones,…).

6.- Son solidarias
Además de proteger a uno mismo, protegen a los demás, a nuestros contactos. Impiden la trasmisión de la enfermedad. Tienen efecto protector en otras personas no vacunadas o con pocas defensas: es la “inmunidad de grupo”.

7.- Son seguras y efectivas
Hay muchos falsos mitos sobre las vacunas. Se encuentran entre los productos más seguros usados en medicina y solo se aprueban después de haber sido sometidas a rigurosísimos controles y estudios. Cualquier vacuna puede causar algún efecto adverso, sin embargo, la mayoría de ellos son benignos, transitorios y fácilmente controlables. Existen muy pocas contraindicaciones reales para las vacunas.

8.- Son un derecho básico
No hay razones para que un niño muera o padezca graves secuelas por una enfermedad prevenible mediante vacunación. En España, el Sistema Nacional de Salud proporciona de manera gratuita la mayoría de las vacunas necesarias para todos los niños, en función de su edad. La decisión de vacunar a un menor corresponde a sus padres o tutores. No debemos negarles a los niños este derecho.

9.- Forman parte de un estilo de vida saludable
Las vacunas son tan importantes como la alimentación y el ejercicio físico para mantenerse sanos.

10.- Consejos sobre vacunación
Infórmese del calendario de vacunas recomendadas y acuda a su Centro de Salud en las fechas previstas. Lleve consigo su libro o tarjeta de vacunación para que le anoten las vacunas puestas.

viernes, 23 de septiembre de 2016

El futuro de la atención al paciente hospitalizado

(AZprensa) Para el doctor Emilio Casariego, presidente de la Sociedad Española de Medicina Interna (SEMI), “hasta ahora las diferentes propuestas se basaban más en las modalidades asistenciales, es decir, en la estructura de los hospitales del SNS (hospitalización, consulta externa, hospitalización de día, etc.) y no en el proceso asistencial. Esta aproximación es clave ante uno de los mayores retos de la Medicina Interna y el Sistema Nacional de Salud: la gestión clínica del paciente crónico complejo, que requiere poner a su disposición un amplio abanico de modalidades asistenciales que permitan garantizar la atención a estos pacientes en el momento y lugar más adecuado”.

En cuanto a los estándares de calidad en los procesos asistenciales, destaca la atención al enfermo agudo hospitalizado (incluyendo a pacientes con condiciones crónicas descompensadas o con patologías intercurrentes), el apoyo de consultoría a atención primaria u otras especialidades y la atención al paciente crónico complejo.

En un documento hecho público por la SEMI, para pacientes hospitalizados, se indican estándares en el momento del ingreso, durante el seguimiento (se recomienda evitar estancias innecesarias, utilizar el ingreso como tiempo de educación sanitaria del paciente y dotar a las UMI de personal de enfermería suficiente, entre otras medidas) así como en la planificación del alta y al alta (el informe de alta debe incluir un plan de actuación y la conciliación de la medicación y estar a disposición de los profesionales de continuidad en la asistencia), tanto cuando el internista es el médico directamente responsable  como cuando se trata de una interconsulta. En el caso de apoyo de consultoría a atención primaria el objetivo principal es disponer de procesos ágiles que permitan priorizar a los pacientes más graves y diagnosticar con rapidez.

Por su parte, en la atención al paciente crónico complejo la asistencia tiene por objeto la atención sistemática a pacientes en los que, en numerosas ocasiones, convive la cronicidad con la dependencia y fragilidad asociadas a las etapas avanzadas de la vida. Y es que el manejo sistemático de los pacientes con enfermedades crónicas reduce la frecuentación y las estancias hospitalarias, disminuye la tasa de consultas urgentes, así como el consumo de medicamentos.

En la atención de estos pacientes, entre otras propuestas, se recomienda, por un lado, extender el uso de los sistemas de telemedicina para mejorar el control domiciliario, evitar consultas presenciales innecesarias y atender con prontitud las descompensaciones agudas; y, por otro, evitar en lo posible la hospitalización convencional, dados los riesgos que puede tener para estos pacientes. Así, cuando las condiciones lo permitan es conveniente evaluar las posibilidades de otros sistemas de atención, como hospital de día, hospitalización a domicilio, etc.

De interés para los ratones con alzhéimer

(AZprensa) El deseo por encontrar mejores remedios a las enfermedades y el deseo de captar la atención de los lectores, hace que muchas noticias creen falsas esperanzas precisamente en personas debilitadas física y emocionalmente por esas enfermedades. Es lo que sucede cuando leemos titulares como “Una nueva molécula detiene el desarrollo del alzhéimer” y luego resulta que se trata de una molécula en fase de experimentación animal que –en el mejor de los casos- tardará más de una década en llegar al mercado. Eso es como enseñarle a un niño un caramelo y luego, ante sus atónitos ojos, comértelo tú.

Por eso, cuando se den este tipo de noticias hay que ser especialmente escrupuloso y tratar de evitar que se generen falsas esperanzas. Un claro ejemplo (de lo que sí se debe hacer) lo acabamos de tener con la nota de prensa divulgada por el Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC) que, acertadamente, ha completado el titular especificando “Una nueva molécula detiene el desarrollo del alzhéimer en ratones”.

Se referían a una nueva molécula, denominada ASS234, que detiene el desarrollo de la enfermedad de Alzheimer y mejora los síntomas cognitivos, según concluye un estudio con ratones transgénicos portadores de genes humanos tratados para causar la enfermedad, que ha sido efectuado por investigadores del CSIC, la Universidad Complutense de Madrid y la Universidad Autónoma de Barcelona. Las características de esta molécula sugieren su uso para tratar el deterioro cognitivo y la neurodegeneración que subyace en el alzhéimer. Dicho estudio ha sido publicado en la revista “Journal of Psychiatry and Neuroscience”.

jueves, 22 de septiembre de 2016

La Sanidad pública paga tarde y mal

(AZprensa) Los laboratorios farmacéuticos no tendrían que plantearse cuánto venden sino cuánto consiguen cobrar, porque una cosa es vender y otra muy distinta conseguir que te paguen. La Sanidad pública, el principal y mayoritario cliente de los laboratorios farmacéuticos, arrastra un impresionante historial de morosidad y, salvo algunas esporádicas etapas de ajuste en que reducen algo la deuda, la realidad es que nunca han estado al día; es más, los laboratorios farmacéuticos consideran un éxito que por fin, tras largos meses de espera, les paguen una parte de lo que les deben incluso en muchas ocasiones haciendo una nueva rebaja de precio sobre esa deuda. Y además, los laboratorios tienen la obligación de seguir sirviendo todos los nuevos pedidos que les haga ese cliente moroso (Sanidad pública) que paga tarde y mal una parte de la deuda al tiempo que hace nuevos pedidos para seguir incrementándola.

La situación actual no es la peor de los últimos años, pero sigue siendo igual de mala, y si no, sólo hay que mirar el siguiente cuadro en donde se reflejan los millones de euros que las Comunidades Autónomas deben a los laboratorios a fecha junio 2016. Este es el inmoral ranking de los Gobiernos Autonómicos morosos:

Deuda de las Comunidades Autónomas (millones euros)

1
Comunidad Valenciana
1.050
2
Madrid
860
3
Cataluña
695
4
Andalucía
608
5
Castilla y León
452
6
Murcia
236
7
Baleares
235
8
Galicia
180
9
Castilla la Mancha
131
10
Aragón
127
11
Canarias
109
12
País Vasco
81
13
Cantabria
72
14
Asturias
62
15
Extremadura
36
16
Rioja
31
17
Navarra
16

Puede haber vida en Europa

(AZprensa) Este próximo lunes 26 de septiembre a las 22:00 h. (hora local de España) la NASA anunciará en una rueda de prensa la confirmación de que existe un océano activo de agua líquida bajo la superficie de Europa, el satélite de Júpiter. Tras una campaña de seguimiento sobre este satélite, los astrónomos tienen ahora la certeza de la existencia de un océano bajo su superficie helada. Aunque la temperatura exterior es de –163ºC un vasto océano se esconde bajo su superficie, el cual se mantiene caliente gracias al calor generado por las mareas gravitacionales de Júpiter.

Europa es el cuarto mayor satélite de Júpiter, con un diámetro de 3.121 Km, es decir, sólo algo más pequeño que nuestra Luna y, según estudios recientes, posee una elevada concentración de oxígeno, incluso mayor que en nuestros mares; unas concentraciones de por sí suficientes para mantener no solo microorganismos, sino incluso formas de vida más complejas.

Paul Hertz, director de Astrofísica de la NASA, junto con los astrónomos William Sparks, Britney Schmidt y Jennifer Wiseman, darán a conocer a todo el mundo, a través de teleconferencia, estos últimos descubrimientos que han “sorprendido” a la propia NASA.